San Malaquías, monje, sacerdote y obispo, nacido en Irlanda en 1094. Aunque se le atribuyen muchos milagros, por lo que más se le recuerda es por su don de profecía, incluso predijo el día exacto de su muerte.
La más famosa de las profecías atribuidas a San Malaquías es la compuesta por 112 pequeños lemas en latín que hacen alusión a los siguientes 112 papas que gobernarían la Iglesia Católica, desde Celestino II, en 1143, hasta un supuesto Pedro el romano, el último de la lista y que, teóricamente, sería el siguiente al actual papa Benedicto XVI.
Estos "lemas" descriptivos de los Papas se refieren a un símbolo de su país de origen, a su nombre, su escudo de armas, a su talento o cualquier otra cosa referente a cada uno de ellos.
San Malaquías escribió la profecía en Roma, entre los años 1139 y 1140 cuando visitaba al Papa Inocencio II el cual guardó el manuscrito en el Archivo Secreto Vaticano hasta que, tras 400, fue redescubrierto y publicado. Para entonces, muchos de los sucesos predichos ya habían sucedido, por lo que se han establecido serias dudas sobre su autenticidad. Fue otro monje benedictino el que lo publicó por primera vez, Arnold de Wyon, en 1595. En un libro dedicado al Rey de España Felipe II.
Pero pasemos a analizar cómo escribe a los últimos papas.
Sobre Juan Pablo I, cuyo pontificado duró 33 días, san Malaquías lo describe como: “De Medietate Lunæ”, lo que significa, “De la Mitad de la Luna”. Existen varias interpretaciones sobre esta definición como, por ejemplo, que Juan Pablo I nació cerca de Belluno (luna bella). O que su nombre era Albino Luciani, “luz blanca”, que sugiere la luz lunar. Pero si tenemos en cuenta que San Malaquías escribía latín fonético, Lunæ significa también ‘mes’, el mes de su pontificado.
Con respecto al Papa Juan Pablo II, lo describe como “De Labore Solis”, o lo que es lo mismo, De la labor del Sol. En tiempos de San Malaquías la creencia común era que el sol giraba alrededor a la tierra y a Juan Pablo II se le conoció como “el papa viajero” por los cientos de viajes que realizó por todo el mundo durante su Pontificado. Además, Juan Pablo II nació un día de eclipse de sol y su funeral se realizó mientras se producía otro otro eclipse solar.
San Malaquías se referiere a Benedicto XVI como “De Gloria Olivae”, De la Gloria del Olivo. Y es que Benedicto XVI nació un Sábado Santo, un Sábado de Gloria. El olivo implica además una referencia a la paz. Como explicaba el propio Papa: “He querido llamarme Benedicto XVI para relacionarme idealmente al venerado pontífice Benedicto XV, que ha guiado a la Iglesia en un periodo atormentado por el primer conflicto mundial. Fue valiente y auténtico profeta de paz y actuó con extrema valentía desde el inicio para evitar el drama de la guerra y después al limitar las nefastas consecuencias”. Es el Papa 111, según las profecías de san Malaquías.
Además, el olivo generalmente implica una referencia a la paz. El propio papa explicó: “He querido llamarme Benedicto XVI para relacionarme idealmente al venerado pontífice Benedicto XV, que ha guiado a la Iglesia en un periodo atormentado por el primer conflicto mundial. Fue valiente y auténtico profeta de paz y actuó con extrema valentía desde el inicio para evitar el drama de la guerra y después al limitar las nefastas consecuencias”.
El lema 112, el correspondiente al próximo papa puede considerarse como apocalíptico,
Traducido al español, dice así: “Durante la última persecución de la Santa Iglesia Romana reinará Pedro el Romano, quien apacentará a su rebaño entre muchas tribulaciones; tras lo cual, la ciudad de las siete colinas será destruida y el tremendo Juez juzgará a su pueblo”, y termina el listado con un rotundo “Fin”.
En concreto, Roma es conocida como la ciudad de las siete colinas, llamada así por los siete pequeños promontorios que históricamente han formado el corazón de la ciudad.
Y cuando dice que “el tremendo Juez juzgará a su pueblo”, es posible que haga referencia al Juicio Final.
El único texto que la Iglesia Católica declara oficialmente como inspirado por Dios sobre el Fin del Mundo es el Apocalipsis de San Juan. Hasta la fecha, la Iglesia Católica no ha afirmado ni ha apoyado la veracidad de estas profecías de San Malaquías.
Pero sin duda, si creemos en las profecías y hacemos la interpretación apocalíptica, la llegada del Anticristo, la Segunda Venida de Cristo y el fin de los tiempos se hallarían supuestamente próximos.
Pero también existen otras interpretaciones menos dramáticas, algunos apologistas han sugerido que en realidad Pedro el Romano es un nombre genérico para todos los papas (en tanto que descendientes del apóstol Pedro) y por tanto no es posible saber cuántos de ellos habrá hasta la Segunda Venida.
En cualquier caso, en unos años sabremos quienes estaban en lo cierto y quienes equivocados.